En vista a que la permanencia de niños de pueblos originarios viene siendo una constante en nuestra ciudad, desde la Secretaría departamental de Pueblos Originarios nos estamos apersonando en los diferentes sitios en los que están apostados los niños para lo cual tratamos de conversar y convencer a sus padres o responsables a que los retiren de las calles, para ello el gobierno departamental predispone el transporte, abrigos y alimentos no perecederos para que puedan con eso por lo menos sustentarse ya que los mismos manifiestan que no reciben nada del Estado y pasan hambre lo que les motiva a salir por las calles a mendigar mencionó el Lic. Amilcar Fernández, titular de la secretaría departamental del Pueblos Originarios.
Tras un trabajo de investigación, y en base a la experiencia laboral la migración de los miembros de pueblos originarios es una forma de protesta al Estado, el venir y realizar sus reclamos y el salir con los niños por las calles mendigando les permite recolectar aquello que necesitan según ellos, pero debemos reconocer que no es para nada favorable el dar dinero o alimentos en la vía pública visto a que eso es lo que alienta a que siempre retornen a la ciudad luego de que se les llevara hasta sus comunidades acotó el Lic. Amilcar Fernández.
A modo de poder dar una solución a esta gran problemática es un tema de análisis, se deben implementar políticas públicas actuales adaptadas estos tiempos, visto a los padres o líderes de los niños de pueblos originarios manifiestan que vienen y vuelven porque necesitan alimentar a sus hijos y esa no es la solución, desde la gobierno departamental más que nunca hemos brinda ayuda y asistencia promoviendo la seguridad alimentaria para los pueblos originarios, pese a que no pertenecen a pueblos de nuestro departamento, de igual manera se busca poder asistirlos agregó el Lic. Fernámdez.














