A 17 años de su histórica victoria presidencial del 20 de abril de 2008, Fernando Lugo volvió a mostrarse en público en un evento político que reunió a figuras del progresismo paraguayo. El exsenador Jorge Querey, médico personal del expresidente y dirigente del Frente Guasu, confirmó su acompañamiento a Lugo y valoró el acto como un símbolo de reagrupamiento dentro de la oposición.
“No hay nada preocupante de forma inmediata, pero siempre cuidamos su entorno. Lugo decidió estar presente y no hay contraindicación médica para ello”, señaló Querey.
El evento sirvió no solo como un homenaje simbólico, sino también como espacio de articulación entre diversos sectores de la izquierda y la oposición. Según Querey, actualmente existen al menos tres corrientes que buscan reagruparse dentro del progresismo: partidos que participaron de la Concertación, movimientos sociales nucleados en la Articulación Popular y agrupaciones vinculadas al PLRA y otros espacios opositores.
“Hay que valorar que se están dando reagrupamientos. Eso es vital para construir consensos y propuestas comunes”, afirmó el exsenador.
Durante el acto, Lugo tomó la palabra durante seis minutos, en lo que fue considerado su primera intervención pública de peso tras sus problemas de salud. Su mensaje, según Querey, fue “pacificador y de construcción”, y reafirma su rol como figura simbólica del cambio en Paraguay.
Consultado sobre el futuro político del exmandatario, Querey evitó confirmar una eventual candidatura, pero tampoco la descartó.
“Es especulativo aún hablar de listas, pero lo central es que el progresismo construya una marea ciudadana. El objetivo debe ser ganar la presidencia en 2028, y para eso necesitamos una propuesta creíble, con ideas que de verdad le importen a la gente”, expresó.
Querey también analizó el desgaste de la política tradicional y la desconexión con la ciudadanía.
“El pacto no debe ser solo entre cúpulas, sino con la gente. Hoy la democracia no ha sabido mejorar la vida de los trabajadores, los pueblos indígenas ni los empresarios. Por eso necesitamos poner sobre la mesa compromisos reales, algo así como nuestros ‘diez mandamientos’”, reflexionó.
En cuanto a otras figuras de la oposición, como Paraguayo Cubas, Querey opinó que su proyecto político necesita reconstrucción. “Debe presentar propuestas creíbles y estar dispuesto a sumarse a un proyecto común. Todos tenemos que ganarnos la confianza de la gente, y eso no es sencillo”, dijo.
El acto del 20 de abril no solo marcó el regreso de Lugo, sino también la posibilidad de que sectores progresistas, divididos desde hace tiempo, encuentren una nueva hoja de ruta con miras a 2028. El desafío será lograrlo en un contexto de creciente desconfianza ciudadana hacia la clase política y escasa articulación entre fuerzas opositoras.
Fuente: Megacadena














