Este sábado 7 de septiembre, la ya reconocida promoción ’83 de la Facultad de Medicina de la UNA, bajo el lema “Retribuyendo al pueblo”, lo volverá a hacer. En este caso en la localidad de Iturbe, departamento del Guairá, será la que reciba esta asistencia masiva, que va mucho más allá de un mero acto benéfico o altruista, para proponer lo que en realidad es un enorme operativo de solidaridad en acción.
150 personas, más de 300 cirugías y no pocas actividades educativas, deportivas y culturales acompañaran esta verdadera fiesta del amor y la gratitud. Amor, porque sin esa fuerza esencial esto no sería posible, pero además como un indudable gesto de gratitud de aquellos médicos que reconocen haber recibido su formación en la UNA gracias el esfuerzo cotidiano del ciudadano de a pie que paga sus impuestos.
La promoción ’83 se auto gestiona sus propios recursos con ayuda del sector privado, el aporte solidario de artistas, comunicadores y deportistas, sumando al Estado y al IPS, convocando incluso a las fuerzas vivas de la comunidad para esta verdadera epopeya de la hermandad entre los seres humanos.
Esta múltiple acción llega a los más desposeídos, aquellos que a duras penas pueden llegar a USF desprovistas de insumo, con escaso personal de blanco y con las privaciones impuestas por la pobreza infraestructural que sufre históricamente nuestro querido Paraguay. Pero no se trata de llevarles una simple aspirina para mitigar el dolor y sacar una foto de autopromoción.
No, se trata de un abordaje completo a problemas de salud muchas veces crónicos de una gran franja de la población que nunca fue alcanzada por el sistema de salud. Se trata de la diferencia entre vivir bajo el yugo agónico del dolor y la llegada de la especialización y la tecnología, incluyendo equipamientos y personal humano de primer nivel para aquellos que no tienen nada.
Es la utopía hecha realidad, por lo menos puntualmente en una zona determinada, para demostrar que, si, se puede, si existe la voluntad y la organización. Pero claro, como solemos decir cuando acompañamos otras instancias solidarias, estos gestos de enorme valor nunca serán suficientes, y serán necesarios hasta que un Estado presente sea capaz de cubrir las grandes necesidades de la gente.
Mientras tanto, los médicos de la histórica Promoción ’83 lo volverán a hacer. Llevarán salud de primera a Iturbe, pero no solamente eso, sino que sobre todo llevarán la sensación insustituible de la pertenencia; de la importancia, de aquellos que hemos dejado injustamente atrás en el ordenamiento social de nuestro país.
Para esta gente tan sufrida, la llegada de la organización “Retribuyendo al pueblo” es quizá la última esperanza de ser considerados ciudadanos valiosos de esta tierra, sin necesidad de comprometer su voto y su dignidad a cambio de lo que nunca debió faltarles: la atención de calidad en materia de salud.
Fuente: Megacadena














