Félix Pérez Cardozo, es sinónimo de la figura más representativa del Paraguay en la interpretación, desarrollo de la técnica y composición de música para arpa. Como es común en el campo paraguayo, aprendió los rudimentos de la ejecución de otros artistas, razón por la cual se lo considera un autodidacta y no se conocen sus maestros.
Este creador de gran talento contaba con una personalidad arrolladora, que lo destacaba según cuentan quienes lo conocieron. Era infatigable al momento de componer obras musicales, al punto de posponer horas de sueño y descanso en pos de la conclusión de sus obras.
En corto tiempo, sus interpretaciones de personalísimo estilo y sus composiciones, en su mayoría creadas para el arpa, lo llevaron a ascender rápidamente en la consideración del público.
Grabó numerosos discos inmortalizando sus canciones y, en particular, su versión de “Guyra campana” (“Pájaro campana”), difundida internacionalmente y compuesta sobre un motivo onomatopéyico; si bien la obra figura como “Motivo popular” en enciclopedias y libros de historia de la música paraguaya, no cabe ninguna duda que la recopilación y el armado final de esta pieza capital se deben al talento y a la genialidad de Pérez Cardozo.
Su aporte a la evolución y a la popularización del arpa paraguaya fue valioso pues desarrolló nuevos aspectos técnicos tales como la ampliación del espectro sonoro a través del agregado de mayor número de cuerdas, la independencia de manos, el acompañamiento con acordes quebrados para la polca paraguaya y la ampliación de recursos técnicos de la mano derecha (acordes y melodías con los cinco dedos, trémolos, glisandos y otros efectos).
Hijo de Teodoro Pérez y Cándida Rosa Cardozo, se casó con la argentina Avelina Victoria Sánchez Sáenz, con quien tuvo una hija, Ángela Rosa, quien le sirviera de inspiración para sus composiciones, Bienvenida, Ángela Rosa y El Sueño de Angelita.
Vivió en el barrio de Palermo (Buenos Aires) en la calle Humboldt 2101 esquina Soler (predio que hoy es el polo científico de investigación, ex bodegas Giol) donde falleció al atardecer mientras ensayaba con su conjunto. Su pueblo natal, Hy’aty, actualmente lleva su nombre: Félix Pérez Cardozo.
Entre sus composiciones (e interpretaciones) más importantes para arpa se encuentran:
«Guyra Campana», «Carreta guýpe», «Jataity», «Llegada», «Mi despedida», «Angela Rosa», «Che valle mi Hy’aty», «Che valle mi Yaguarón», «En ti hallé consuelo», «Tren lechero», «El sueño de Angelita».
En el año 1.997 el Congreso Nacional vía decreto Nº 17.488 establece cada 09 de junio (fecha de su fallecimiento) como Día Nacional del Arpa Paraguaya para celebrar y conmemorar la más ilustre obra de este talentoso arpista guaireño.














