El nombramiento de mujeres exuberantes, sin más méritos que su belleza física, es una práctica común y constante en la Cámara de Diputados Cy el caso de Rebeca Julian es solamente uno más de los tantos que ya fueron dados a conocer por los medios de comunicación y que generan el repudio de la gente hacia los parlamentarios.
Uno de los casos más sonados se remonta a unos años atrás, cuando la funcionaria incluso fue escrachada por la ciudadanía y echada del restaurante en donde estaba cenando.
Se trata de Alana Calvo, que ingresó como funcionaria de la Cámara Baja de la mano del ahora senador Víctor Bogado, entonces titular de Diputados. La misma hacía oficina en el despacho de la presidencia y se desempeñaba como traductora, según indicaron.
Calvo se supo mantener en la presidencia, más allá de los cambios sucesivos de los titulares de la sede parlamentaria, hasta que el año pasado, bajo el mando del diputado Pedro Alliana, se le creó una dirección denominada de Convenios, y su salario aumentó considerablemente, de G. 16.270.833 pasó a percibir G. 23.927.900.
El año pasado, una situación similar se dio con Griselda Ortega y Fiamma Benítez, ambas ex conejitas, que de la noche a la mañana pasaron a ser directora y jefa de TV Cámara, respectivamente, teniendo como principal currículo su belleza.
Fuente: Última Hora













