Los cinco votos de los concejales liberales fueron suficientes para aceptar el veto del Intendente Magín Benítez, y tener por aprobada su ejecución presupuestaria.
La bancada colorada denunció supuestas irregularidades y rechazó la rendición en un primer momento, pero el intendente vetó el rechazo.
Para ratificarse en el rechazo, la Junta Municipal necesitaba una mayoría de dos tercios, que son ocho votos. Los siete votos colorados no bastaron para imponerse, y los cinco votos de la bancada liberal bastaron para aceptar el veto del intendente, y ahora notificarán a la contraloría según explicó el propio Benítez.














