Tras haber ejercido su primer mandato entre 2017 y 2021, sucedido por el demócrata Joe Biden, Donald Trump, de 78 años, volvió a jurar como presidente en el Capitolio, convirtiéndose en el mandatario número 47 en la historia del país.
Trump juro con una Biblia heredada de su madre y contó con la presencia de figuras políticas y empresarios prominentes de Estados Unidos y del mundo, destacándose representantes del sector tecnológico de Silicon Valley.
Durante su discurso de investidura, Trump afirmó que el gobierno atraviesa una «crisis de confianza» y anunció que invocará la Ley de Enemigos Extranjeros de 1978 para eliminar la presencia de pandillas extranjeras en el país como medida para combatir el crimen. Además, un funcionario de la Casa Blanca confirmó que se restablecerá la política de «Permanecer en México».
Trump también prometió imponer impuestos a países extranjeros para beneficiar económicamente a los estadounidenses. En cuanto a la libertad de expresión, anunció la firma de una orden ejecutiva destinada a acabar con la censura gubernamental y restaurar la plena libertad de expresión en el país.
Uno de los temas más destacados de su discurso fue la mención del canal de Panamá, sugiriendo que China tendría un control significativo sobre él. Trump afirmó que Estados Unidos buscará recuperar el canal como parte de su estrategia para contrarrestar la influencia de China, en línea con las políticas comerciales adoptadas durante su primer mandato.
La ceremonia estuvo marcada por la retórica grandilocuente característica de Trump. Aseguró que «Estados Unidos recuperará su lugar como la nación más grande del mundo». También se refirió a los conflictos bélicos globales, afirmando que el éxito de su gobierno se medirá por «las guerras que evitamos y aquellas en las que no nos involucramos».













