En el octavo día del novenario de nuestra Señora de Caacupé, el cardenal paraguayo Adalberto Martínez, tuvo a su cargo la realización de la celebración eucarística y dentro de su homilía, a la que asistió el presidente de la República Santiago Peña, el representante de la iglesia Católica habló sobre la corrupción pública y privada, indicando que en cualquiera de sus aspectos es inadmisible y se constituye en un grave pecado personal.
“Robar los recursos públicos, condena a cientos de miles de compatriotas a una vida indigna. Tenemos que achicar la profunda inequidad social, rehacer el tejido social y moral de la Nación”, resaltó el prelado.
El cardenal, afirmó que necesitamos una sociedad que no margine a los indígenas y campesinos que reclamen tierras. “Las necesidades son muchas y los recursos pocos, eso exige a los que administran al Estado, sean celosos custodios del dinero público, para invertir en políticas efectivas que mejore la vida de los ciudadanos”, manifestó.
Fuente: Megacadena














