La agente fiscal Mercedes Vera representó al Ministerio Público y sostuvo la acusación ante un Tribunal, que dictaminó la culpabilidad en la conducta de Diego Armando Caballero, y lo condenó a 20 años de pena privativa de libertad por cometer Homicidio Doloso en grado de tentativa.
El hecho ocurrió el 22 de abril de 2018, a las 18:30 horas, en la vía pública, calle 22 de Setiembre, barrio 1 de la ciudad de Pirayú. En esa ocasión, Diego Armando Caballero se encontraba a bordo de una motocicleta y con arma de fuego en mano realizó 4 disparos de arma de fuego contra Blanca Rosa Bobadilla Mancuello, quien se hallaba acompañada de sus hijos menores de edad y de María Esther Franco, frente a la casa de esta última mencionada.
Uno de los proyectiles impactó en la zona de la cabeza de la víctima, quien cayó desvanecida en la vía pública, siendo auxiliada por sus primos y testigos. Fue llevada hasta el Centro de Salud de Pirayú, de donde fue trasladada nuevamente hasta el Hospital Nacional de Itauguá. Allí fue intervenida quirúrgicamente en varias ocasiones. Los médicos resolvieron no extraer el proyectil el cual está alojado en la zona de la nuca, por haberse alojado en una zona delicada y porque la extracción de dicho proyectil podría acarrear secuelas más graves.
Como consecuencia de ese disparo de arma de fuego, la víctima Blanca Rosa Bobadilla ha tenido una disminución importante de la visión del lado izquierdo. Cabe mencionar que, el 21 de abril de 2018, en horas de la mañana, Diego Armando Caballero amenazó de muerte a la víctima y ya en horas de la tarde tomó la decisión que derivó en el hecho punible juzgado.













