Para lograr la inmunidad de rebaño entre el 43 y 66 por ciento de la población debe estar vacunada contra el virus señala la Sociedad Paraguaya de Infectología y destaca que existen 165 vacunas en estudio y varias muestran resultados prometedores.
La vacuna actúa imitando una infección natural, generando células T y B de memoria (sistema inmunológico adaptativo) que luego puede brindar una protección duradera a las personas vacunadas.
Sin embargo, la inmunidad creada por las vacunas difiere de la inmunidad creada por una infección natural en varios aspectos importantes y la mayoría de los virus contienen proteínas en sus genomas que les ayudan a evadir el sistema inmunológico innato, explica la Sociedad Paraguaya de Infectología (SPIPy) en su cuenta de Twitter.
En el caso del SARS-CoV-2 parece tener un gen dedicado a silenciar el sistema inmunológico «innato» y existen virus que han descubierto formas de esquivar el sistema inmunológico adaptativo: VIH muta rápidamente, Herpes virus despliegan proteínas que pueden atrapar e incapacitar a los anticuerpos.
“Afortunadamente, el SARS-CoV-2 aún no parece haber desarrollado tales trucos, lo que sugiere que todavía tenemos la oportunidad de detener su propagación y la pandemia mediante la búsqueda de un enfoque de vacuna relativamente sencillo”, señala la organización.
Existen vacunas de diferentes tipos: basadas en material viral muerto o vivo atenuado, ácidos nucleicos o proteínas recombinantes. Pero todas las vacunas constan de dos componentes principales: un antígeno y un adyuvante.
El antígeno es la parte del virus a la que queremos que reaccione y se dirija la respuesta inmune adaptativa. El adyuvante es un agente que imita la infección y ayuda a reactivar la respuesta inmunitaria, explica.
Una de las grandes ventajas de las vacunas sobre la respuesta inmune natural, es que los antígenos pueden diseñarse para enfocar la respuesta inmune en el talón de Aquiles de un virus.
Otra ventaja es que las vacunas permiten diferentes tipos y diferentes dosis de adyuvantes y, por lo tanto, la calibración y el ajuste fino que pueden ayudar a estimular y prolongar la duración de las respuestas inmunitarias.
Muchos virus evaden el sistema inmunológico y las infecciones naturales a veces no dan como resultado una inmunidad sólida o duradera.
“Dadas las consecuencias de COVID-19, para pacientes mayores, así como el curso impredecible de la enfermedad en jóvenes, la única forma segura de lograr la inmunidad colectiva es mediante la vacunación. Para lograr la inmunidad de rebaño 43-66% de la población debe estar vacunada”, afirma la sociedad.
Esta afirmación combinada con el hecho de que el virus parece no haber desarrollado todavía un mecanismo para evadir la detección por parte del sistema inmunológico adaptativo lo que es una razón suficiente para redoblar esfuerzos y encontrar rápidamente una vacuna.
La SPIPy destacó que están en estudio 165 vacunas candidatas y que varias muestran resultados iniciales prometedores.
Fuente: hoy.com.py













